

“François Trufaut con una banda rock n’ roll”, es así que la sensación del rock Iggy Pop definió Mathias Melzeu, ex-estudiante en cinema, y sus cuatro colegas cuando compartieron la misma escena en 2002.
Más que sólo un grupo de rock, Dionysos, bautizado así en homenaje al dios borracho, es un concepto, un mundo surrealista, un sonido acústico donde la voz resonante de Mathias camina entre violines y guitarras. Para que lo entiendas, Dionysos es una inmersión en un ambiente cinematográfico de sombras y personajes extravagantes, es una invitación a viajar en el mundo real y el imaginario. Sus influencias incluyen tanto a Tim Burton como a Nirvana, a Bjork y a The Cure.
En 1993, cuatro amigos de instituto se unieron para formar en grupo en Valence (Francia). Grabaron el primer disco, “Happening Songs” en 1996 después de haber bienvenido a la única chica del grupo, Elisabeth Ferrer, violinista y teclista. Su primer éxito en las ondas fue la canción “Wet” pero Dionysos consiguió su apoyo mediático gracias a sus varias actuaciones “live”. Luego gravaron otros discos como “Haïku” y otras maravillosas literarias como “Western Sous La Neige” o el ultimo “Monsters In Love” que pondrían a Lewis Carroll celoso.
“Monsters In Love” fue producido por John Parish, el productor de P.J. Harvey y también incluye un dúo con uno de los grupos favoritos del quinto, The Kills. Un viaje, sí que lo es, un viaje entre los extremos, las risas y las lágrimas, la gravedad y la tonteria, y para describirlo, Melzeu sigue refiriéndose al cine, comparando el disco a la película “The Kid” de Charlie Chaplin.